Muy a pesar de que con la Internet la revista porno se ha convertido en un objeto del pasado, nunca se sabe cuándo nos van a agarrar sin conexión y poca fantasía.
1. ELIJAN LA LOCACIÓN CON CUIDADO
Tengan en cuenta el tamaño y la ocupación del kiosco de revistas. Si es demasiado chico y cercano a su casa, puede que su compra tenga una relevancia mayor a la que esperan y disparar momentos indeseados cuando pasen caminando con mamá, por ejemplo. Notar que no digo “novia”, digo “mamá”
Si, por el otro lado, el kiosco está muy lleno de gente, van a tener que esperar pacientemente con un ejemplar de revista Destape con cara de “es para un amigo que se casa”
Deberían buscar un local que esté a medio camino entre el primero y el segundo, asegurándoles poder comprar la revista rápido sin que el kiosquero se interese demasiado por sus preferencias de lectura.
2. PASEN EL MENOR TIEMPO POSIBLE ELIGIENDO
El mayor tiempo que se queden mirando las tapas de las revistas, la mayor posibilidad de encontrarse con un compañero de la secundaria, o con mamá, sin ir más lejos. Notar que no digo “novia”, digo “mamá”.
Lo más simple sería un acercamiento “al pan pan y al vino vino”: ven tetas grandes, agarran y pagan.
3. COMPREN OTRAS COSAS
Siempre compren el diario u otras revistas, más que nada para no dar la imagen de haberse levantado para comprar la revista Destape. La revista porno debería parecer simplemente algo que pintó y no la razón por la que caminaron 20 cuadras hasta el kiosco de revistas.
4. A LA HORA DE PAGAR
Pongan la revista cara arriba, cosa que el precio sea visible y el kiosquero no tenga que andar levantándola y dándola vuelta, buscando qué vale.
Usar el cambio exacto también ayuda a acortar el tiempo de compra en segundos.



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